Cuando uno bucea en los diques de Córdoba, ve el fondo. Y ver el fondo cambia la manera de pensar la basura: el envase que alguien tiró en la costa no "desaparece", se queda ahí abajo. Como buzos somos testigos de algo que la mayoría no ve, y eso nos da una responsabilidad especial.
El plástico de río también es problema del mar
Solemos imaginar la contaminación plástica como una isla flotando en medio del océano. Pero una parte enorme del plástico que llega al mar viaja por los ríos: lo que se descarta cerca de un arroyo, un lago o un dique puede terminar, cuenca abajo, en el Atlántico. Dicho de otra forma: cuidar el agua dulce de Córdoba es cuidar el mar. El buceo de agua dulce y el de mar son las dos caras de la misma moneda.
Lo que ve un buzo abajo
En los diques más visitados aparecen envases, botellas, redes y restos varios; en zonas menos concurridas el fondo está más limpio. No se trata de dramatizar: se trata de mirar con conciencia. El plástico se fragmenta, la fauna lo confunde con comida, y lo que empezó como una colilla o una bolsa termina afectando toda la cadena.
Qué hacemos (y qué podés hacer vos)
El buceo responsable arranca por lo simple y contundente:
- No dejar nada, no llevarte nada. Ni un caracol de recuerdo.
- Las 3R: reducir, reutilizar, reciclar. Menos descartables, siempre.
- Nada de colillas ni envases cerca del agua.
- Si durante la inmersión podés retirar con seguridad un residuo, hacelo.
- Sumate a limpiezas subacuáticas organizadas.
En la escuela lo tomamos en serio: formar buceadores es también formar cuidadores del agua. Es parte de lo que enseñamos desde el primer día, incluido el Curso Primera Estrella.
Bucear en Córdoba es conocer lo que hay que cuidar
La mejor manera de que alguien cuide los diques es que los conozca por dentro. Si querés descubrir el buceo en Córdoba y sus diques, escribinos: se bucea todo el año. Y mirá los cursos de buceo para arrancar.