Si te diagnosticaron un foramen oval permeable —lo que los médicos abrevian FOP o, en inglés, PFO— y te apasiona el buceo, la primera pregunta suele ser la misma: ¿puedo seguir sumergiéndome? La respuesta corta es que, en la mayoría de los casos, no se trata de una prohibición cerrada, sino de una decisión que se toma con información y con criterio médico. En esta nota te explico, en criollo, qué es el FOP, por qué importa bajo el agua y qué caminos existen.
Antes de seguir, una aclaración importante: este texto es informativo y divulgativo, y no reemplaza la consulta médica. En buceo.co no damos aptos médicos ni consejos personalizados; la aptitud para bucear siempre la decide un médico, idealmente con formación en medicina hiperbárica. Si querés el panorama general, empezá por salud y buceo: quién puede bucear.
¿Qué es el foramen oval permeable?
El foramen oval es una pieza clave de nuestra vida antes de nacer. Mientras estás en la panza, no respirás con tus pulmones: la sangre ya oxigenada llega desde tu mamá, a través de la placenta, hasta tu corazón. Para que esa sangre pueda circular, existe una abertura en la pared que separa las dos aurículas —la izquierda y la derecha—, y esa abertura es justamente el foramen oval.
Después del nacimiento, cuando empezás a respirar por tu cuenta, ese pasaje normalmente se cierra. La palabra clave es "normalmente": según DAN, en alrededor del 27% de las personas ese cierre no llega a completarse y queda un foramen oval permeable. Dicho de otro modo, más o menos una de cada cuatro personas convive con un FOP, casi siempre sin enterarse.
Por qué importa bajo el agua
Fuera del agua, un FOP suele pasar totalmente desapercibido. El asunto cambia cuando bucear entra en la ecuación, y el problema es de plomería: el FOP permite que la sangre pase directamente de la aurícula derecha a la izquierda sin dar la vuelta por los pulmones. Y los pulmones, entre otras cosas, funcionan como un filtro.
Cuando ascendemos, en la sangre venosa se forman pequeñas burbujas de gas —lo que se conoce como émbolos gaseosos venosos— y también pueden viajar coágulos. Normalmente ese material queda atrapado en el circuito pulmonar. Pero si hay un FOP, esas burbujas y coágulos tienen una puerta para cruzar al lado arterial del cuerpo, y desde ahí pueden provocar enfermedad descompresiva (EDC).
¿Cuánto pesa esto en números? DAN estima que el riesgo de EDC en buzos recreativos es de 3,6 casos cada 10.000 inmersiones: bajo, pero no cero. En quienes tienen FOP ese riesgo se multiplica: 2,5 veces más de sufrir EDC en general y 4 veces más de sufrir EDC neurológica (la que afecta el sistema nervioso). Traducido a incidencia absoluta, la EDC neurológica en buzos con FOP aparece en 4,7 casos cada 10.000 inmersiones. Es un aumento real que conviene tomar en serio, aunque seguimos hablando de un evento poco frecuente.
No es un "no" absoluto: es caso por caso
Acá viene lo importante y lo que más tranquiliza: DAN no clasifica al FOP como una contraindicación absoluta para bucear. No es un cartel de "prohibido el agua". Es lo que en medicina se llama una contraindicación relativa: algo que hay que evaluar caso por caso, ponderando tu situación particular, tu historial y tus objetivos.
Por eso la recomendación central de DAN es clara: si tenés (o sospechás que tenés) un FOP y buceás o querés bucear, consultá con un médico especialista en buceo. No es lo mismo un cuadro sin antecedentes que uno con episodios previos de descompresión. Esa conversación —y no una regla general de internet— es la que define tu camino. Si estás armando tu carpeta de salud, mirá qué implica el certificado médico para bucear.
Las opciones sobre la mesa
Cuando el diagnóstico está confirmado, DAN describe básicamente tres caminos posibles. Ninguno es "el correcto" en abstracto: el adecuado depende de vos y de lo que defina tu médico.
1. Dejar de bucear. Es la opción más conservadora y, para algunas personas, la más sensata. Elimina de raíz el riesgo asociado al FOP.
2. Bucear de forma conservadora. Si el médico lo avala, se puede seguir buceando reduciendo la exposición. DAN menciona medidas concretas: acortar la duración de las inmersiones, hacer una sola inmersión por día, usar nitrox pero planificando la inmersión con tablas de aire, prolongar las paradas de seguridad y evitar el ejercicio pesado durante las tres horas posteriores al buceo. La idea de fondo es simple: menos burbujas, menos oportunidades de que crucen.
3. Cerrar el FOP. Existe un procedimiento para cerrar el foramen. Si se opta por este camino, la regla de DAN es tajante: no se vuelve a bucear hasta confirmar, mediante un ecocardiograma, que el cierre fue completo.
Cualquiera sea la ruta, tu forma física general también cuenta. Podés leer más en aptitud física para bucear.
¿Conviene hacerse el test de FOP?
Una duda habitual es si todos deberíamos hacernos un estudio para descartar un FOP antes de bucear. La respuesta de DAN es que no: el test de detección de FOP no es un estudio de rutina dentro de la evaluación de aptitud.
DAN recomienda considerarlo en una situación puntual: cuando hay antecedentes de más de un episodio de enfermedad descompresiva con ciertas manifestaciones —cerebrales, medulares, del octavo par craneal (lo vestibulococlear, es decir equilibrio y audición) o cutáneas—. En otras palabras, el test entra en escena cuando algo en tu historial lo justifica, no como paso obligatorio para todo el mundo. Y, de nuevo, quién lo necesita y cuándo lo determina el profesional que te evalúa.
Como instructor, mi rol es acompañarte y formarte para bucear seguro; la parte médica corre por cuenta de los especialistas. Si además te interesa prepararte para responder ante una emergencia en el agua, tenemos el curso de primeros auxilios DAN.
En resumen
El foramen oval permeable es frecuente (cerca del 27% de las personas), suele ser silencioso y, bajo el agua, aumenta el riesgo de enfermedad descompresiva porque deja pasar burbujas al lado arterial. La buena noticia es que no es una prohibición absoluta: DAN plantea alternativas —dejar de bucear, bucear de manera conservadora o cerrar el foramen— y pide que un especialista te evalúe. Nada de esto reemplaza esa consulta. En buceo.co te acompañamos en la formación y en las buenas prácticas; la aptitud médica, siempre, la firma un profesional.
Marcelo Marchesi, instructor de buceo FAAS/CMAS. Revisión: septiembre de 2026.
Fuente: DAN (Divers Alert Network), Recomendaciones para bucear con Foramen Oval Permeable y mantener la aptitud física.
Contenido informativo con fines divulgativos. Ante dudas médicas o de aptitud para bucear, consultá a un profesional.