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Guía de buceo

¿Se puede bucear resfriado? Riesgos y compensación

¿Bucear con un resfrío? El moco complica la compensación y puede lesionar tu oído. Te contamos los riesgos según DAN, pero la aptitud la decide tu médico.

¿Se puede bucear resfriado? Riesgos y compensación
Foto: W.Strickling / CC BY-SA 4.0 (Wikimedia Commons)

Te preparás para la salida al dique, pero amanecés con la nariz tapada, algo de moco y esa sensación pesada del resfrío. La pregunta aparece sola: ¿me sumerjo igual o me quedo en la orilla? Es una de las consultas más frecuentes que recibo, y conviene tomársela en serio: un resfrío no es un detalle menor cuando hay que compensar presión debajo del agua.

Antes de entrar en tema, algo que no quiero que pase por alto: esto es contenido informativo y divulgativo, no reemplaza la consulta con un profesional. La aptitud para bucear la decide siempre un médico, idealmente de medicina hiperbárica. Si querés el panorama completo de quién puede y quién no meterse al agua, tenés nuestra guía de salud y buceo: quién puede bucear.

Por qué un resfrío complica la compensación

Compensar es igualar la presión entre el oído medio y el agua que te rodea a medida que bajás. Para que eso funcione, el aire tiene que poder entrar y salir libremente por la trompa de Eustaquio, ese conductito que conecta el oído medio con la parte de atrás de la nariz y la garganta.

El problema del resfrío es justamente ese: la congestión y la inflamación tapan el camino. DAN (Divers Alert Network) enumera varias condiciones que dificultan la compensación de presión, y el resfrío está en primera fila. Entre ellas figuran las infecciones de las vías respiratorias superiores (el clásico resfrío), la fiebre del heno, las alergias, el uso de drogas o sprays nasales, el tabaquismo y el tabique desviado.

Fijate que casi todas tienen algo en común: inflaman o congestionan las mucosas y estrechan el paso del aire. Cuando eso pasa, aunque hagas la maniobra de compensación perfecta, el aire no llega bien al oído medio. Y ahí empiezan los problemas.

Qué le pasa a tu oído si bajás sin poder compensar

Si descendés y la presión no se iguala, la diferencia empieza a actuar sobre el tímpano y las mucosas. DAN describe una progresión de lesiones conocida como los grados de O'Neill.

Con diferencias de presión pequeñas ya aparece el barotrauma de Grado 1: se produce filtración de líquido y sangrado del tímpano y de la mucosa. No hace falta bajar mucho para que esto ocurra.

Si seguís forzando, el cuadro escala. Según DAN, con una diferencia de alrededor de 5 psi el tímpano puede romperse en algunos buzos; y con 10 psi o más, la rotura ocurre en la mayoría de los buzos. Eso es el Grado 2 de O'Neill: la perforación del tímpano.

La regla es simple y no admite negociación: si no podés compensar la presión, hay que interrumpir la inmersión. Seguir bajando sin compensar puede provocar daño permanente o pérdida auditiva. Ningún buceo vale eso. Por eso, mucho antes de discutir marcas o profundidades, hablamos de tu estado general en la guía de aptitud física para bucear.

El bloqueo inverso: el ascenso también puede lastimarte

Mucha gente cree que el riesgo del resfrío es solo al bajar. No es así. El ascenso tiene su propia trampa: el bloqueo inverso (reverse block).

Durante el ascenso, el gas que quedó en el oído medio se expande y necesita salir. Si la congestión no lo deja escapar, la presión dentro del oído queda por encima de la ambiente. DAN señala que cuando esa diferencia supera la presión ambiente en unos 15 a 80 cm de agua (cm H2O), puede producirse un vértigo alternobárico.

Un vértigo bajo el agua es una situación seria: desorientación, náuseas y pérdida de referencias en un medio donde arriba y abajo no siempre son obvios. Y lo más inquietante del bloqueo inverso es que aparece cuando ya estás subiendo, muchas veces justo cuando creías que lo peor había pasado.

Descongestivos y sprays nasales: por qué no son la solución mágica

Es tentador pensar "me tomo un descongestivo y listo". Ojalá fuera tan simple. DAN es claro en dos puntos.

Primero, recomienda consultar al médico antes de usar descongestivos, y advierte sobre un riesgo concreto: si el efecto del medicamento desaparece durante la inmersión, la congestión puede volver justo en el peor momento y provocar un bloqueo inverso durante el ascenso.

Segundo, con los sprays nasales pasa algo parecido y hasta peor: el uso repetido puede causar congestión de rebote, es decir, la nariz se tapa todavía más cuando el efecto se va, con la misma posibilidad de bloqueo inverso al subir.

En otras palabras, tapar el síntoma con un medicamento no vuelve seguro un buceo que no lo era. Puede darte una falsa sensación de que estás bien y esconder el problema hasta que ya estás en el agua. Cualquier uso de estos fármacos para bucear tiene que pasar antes por tu médico.

Entonces, ¿me sumerjo o espero?

Acá está la buena noticia: el resfrío es, por su naturaleza, un impedimento temporal y reversible. No es una condición de por vida, es un problema de esta semana. A diferencia de una contraindicación permanente, el resfrío se cura, y con él se va el riesgo. Por eso la respuesta sensata casi siempre es la misma: esperá a estar recuperado y compensando sin esfuerzo antes de volver al agua.

Vale una aclaración honesta: la página de DAN sobre compensación del oído medio no fija criterios formales de evaluación médica para el caso puntual del resfrío. No existe una tabla que diga "con este nivel de moco sí y con este no". Y ahí está la clave de todo lo que venimos diciendo: la decisión final no la toma un artículo ni la tomo yo como instructor. La aptitud para bucear la define un profesional médico, idealmente de medicina hiperbárica, que puede evaluar tu caso particular. DAN es una autoridad médica de referencia, pero no reemplaza esa evaluación individual.

Si buceás seguido, tener el respaldo de un chequeo en regla te ahorra dolores de cabeza; te contamos cómo funciona en certificado médico para bucear. Y si querés estar preparado para reaccionar cuando algo sale mal —tuyo o de un compañero—, el curso de primeros auxilios DAN es de las mejores inversiones que podés hacer como buzo.

Bucear con la cabeza fría —y la nariz destapada— siempre es la mejor decisión. El dique va a seguir ahí la semana que viene.


Marcelo Marchesi, instructor de buceo FAAS/CMAS. Revisión: septiembre de 2026.

Fuente: DAN (Divers Alert Network), Compensación del Oído Medio.

Contenido informativo con fines divulgativos. Ante dudas médicas o de aptitud para bucear, consultá a un profesional.

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Preguntas frecuentes

Lo que más nos consultan

¿Puedo bucear si estoy resfriado?

DAN incluye al resfrío entre las condiciones que dificultan la compensación de presión, porque la congestión traba el paso del aire hacia el oído medio. Como es un problema temporal y reversible, lo prudente es esperar a estar recuperado y compensando sin esfuerzo. En cualquier caso, la aptitud para bucear la decide un médico, idealmente de medicina hiperbárica.

¿Qué pasa si bajo sin poder compensar?

Si la presión no se iguala, aparece primero un barotrauma leve con filtración de líquido y sangrado del tímpano (Grado 1 de O'Neill). Según DAN, con una diferencia de unos 5 psi el tímpano puede romperse en algunos buzos, y con 10 psi o más en la mayoría. Por eso, si no podés compensar, hay que interrumpir la inmersión: forzar puede causar daño permanente o pérdida auditiva, y solo un médico puede evaluar tu caso.

¿Sirve tomar un descongestivo antes de bucear?

DAN recomienda consultar al médico antes de usar descongestivos. El riesgo es que, si el efecto del medicamento desaparece durante la inmersión, la congestión vuelve y puede provocar un bloqueo inverso en el ascenso. Nunca uses estos fármacos para tapar un resfrío y bucear sin antes hablarlo con tu médico.

¿Qué es el bloqueo inverso y por qué es peligroso?

Es cuando el gas atrapado en el oído medio no puede salir durante el ascenso. DAN señala que si la presión supera la ambiente en unos 15 a 80 cm H2O puede producirse un vértigo alternobárico, algo muy riesgoso bajo el agua. El uso repetido de sprays nasales favorece este cuadro por la congestión de rebote, y ante síntomas persistentes conviene la evaluación de un médico.

¿La escuela me da el apto para bucear resfriado?

No. La aptitud para bucear siempre la define un profesional médico, idealmente de medicina hiperbárica, no una escuela ni un instructor. La página de DAN sobre compensación del oído medio no fija criterios formales para el caso puntual del resfrío, así que la evaluación individual es imprescindible. DAN es una autoridad médica de referencia, pero no reemplaza esa consulta.

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Fuentes y bibliografía

Estándares y referencias del área en que se apoya este contenido, revisado por Marcelo Marchesi (Monitor Nacional de Buceo, FAAS/CMAS).

  • DAN — Divers Alert Network
  • C. Edmonds, C. Lowry, J. Pennefather — Diving and Subaquatic Medicine
  • U.S. Navy Diving Manual (Revision 7)
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