Si estás por hacer tu primera inmersión en un dique de Córdoba —Los Molinos, Piedras Moras, San Roque— es normal que tengas más dudas sobre lo que no deberías hacer que sobre lo que sí. Y está bien que sea así. El buceo es una actividad segura cuando la respetás, y buena parte de esa seguridad se juega antes de meterte al agua, en decisiones que parecen chiquitas.
Acá no vas a encontrar humo ni una lista de miedos inventados. Vas a encontrar cosas concretas, respaldadas por las redes de seguridad en buceo más serias que existen, para que llegues al agua tranquilo y disfrutes de verdad. Porque la idea es que esto lo puedas hacer durante muchos años.
No bucear resfriado ni congestionado
Esta es la número uno, y la que más cuesta respetar cuando ya organizaste todo, viajaste hasta el embalse y no querés perderte la salida. Pero es importante.
Cuando bajás, la presión aumenta y necesitás igualar los oídos y los senos paranasales. Según la red de seguridad en buceo DAN (Divers Alert Network), la hinchazón e inflamación leve de las mucosas —esa que te deja un resfriado o incluso las alergias estacionales— puede comprometer los pasajes estrechos por donde circula el aire. Traducido: no vas a poder igualar bien, y eso puede provocar un barotrauma sinusal, que es dolor e incluso lesión en los senos por la diferencia de presión.
DAN lo dice sin vueltas: "Do not dive when congested" (no bucees congestionado). Y agrega algo que vale la pena grabarse: "It's always best not to dive with a cold or any condition that may block the sinus air passages" (siempre es mejor no bucear con un resfriado o cualquier condición que pueda bloquear los pasajes de aire de los senos).
Sé que duele reprogramar. Pero un dique no se va a ningún lado, y tus oídos te acompañan toda la vida. Si querés entender bien por qué el resfriado y el buceo no se llevan, tenemos una nota entera sobre bucear resfriado que te va a servir.
No tomar alcohol antes (ni la noche anterior a lo loco)
Otra que parece obvia pero se subestima. El buceo social a veces viene con asado y previa, y ahí es donde conviene tener criterio.
DAN señala que el consumo reciente de alcohol es una causa potencial de deshidratación en los buceadores, y la deshidratación no es un detalle menor cuando se trata de seguridad bajo el agua. Además, el alcohol puede potenciar los efectos de la narcosis por nitrógeno; DAN advierte que la alcoholemia elevada, la deshidratación y la narcosis juntas pueden derivar en accidentes que de otro modo serían evitables, por una menor capacidad de resolver problemas.
¿Y de qué cantidades hablamos? DAN cita una investigación que encontró que la capacidad de ejecutar habilidades buceando se ve significativamente comprometida con una alcoholemia de 0,04 %, algo que un hombre de unos 82 kilos puede alcanzar con dos cervezas en una hora. No es "una borrachera": es bastante menos de lo que uno imagina.
Y ojo con la resaca. La agencia PADI advierte que los síntomas de una resaca —fatiga, dolor de cabeza y náuseas— coinciden con los síntomas de la enfermedad descompresiva (DCS). Eso significa que, si algo saliera mal, la resaca puede enmascarar señales importantes y retrasar la atención médica. No es un buen combo.
No llegar deshidratado
Hablando de agua: llegá tomado. La deshidratación es un factor de riesgo real en buceo, y se combate antes, no en el momento.
DAN Europe tiene un consejo simple y buenísimo: "Drink before you are thirsty as thirst already means you are starting to get dehydrated" (bebé antes de tener sed, porque la sed ya indica que te estás empezando a deshidratar). Y suma un detalle práctico: conviene tomar de a poco —un vaso de agua cada 15 a 20 minutos— en lugar de mandarte un litro justo antes o justo después de la inmersión. Tu cuerpo asimila mejor así.
No estrenar medicamentos el día de la inmersión
Si tenés alergia, tendencia al mareo o venís tomando algo, hay una regla de oro: no probar un medicamento por primera vez el mismo día que buceás.
DAN recomienda iniciar cualquier medicación al menos uno o dos días antes de bucear, para poder evaluar cómo reacciona tu cuerpo a la droga en tierra firme. ¿Por qué? Porque efectos secundarios frecuentes de ciertos medicamentos —los antihistamínicos son el ejemplo clásico— son la somnolencia y la fatiga, que pueden afectar la alerta mental y la coordinación física que necesitás bajo el agua.
Y si tenés dudas sobre tu estado de salud general para bucear, no las guardes: esto es exactamente para lo que sirve el certificado médico para bucear. Mejor sacarse la duda en un consultorio que en el fondo de un embalse.
No saltearse el chequeo previo
Ya en la orilla, con el equipo puesto, aparece el enemigo silencioso: la confianza de más. "Ya lo hice mil veces, para qué reviso." Ese es justo el momento de revisar.
DAN es contundente: la complacencia y saltearse el chequeo previo de seguridad o el chequeo con tu compañero son factores totalmente evitables en los accidentes de buceo. Su recomendación es tan simple como difícil de sostener cuando hay apuro: completá todos los chequeos antes de cada inmersión, sin excepción. Aire, lastre, hebillas, aire del compañero. Cada vez.
Este hábito se entrena y forma parte de saber planificar una inmersión como corresponde. No es burocracia: es la rutina que te permite relajarte una vez que estás abajo.
Y una que es "antes" de la próxima: no volar apenas salís del agua
Esta va porque en Córdoba mucha gente combina el buceo con viajes. Si después de bucear tenés que tomar un avión, hay que respetar un intervalo en superficie.
El consenso de DAN recomienda un intervalo mínimo de 12 horas tras una única inmersión sin descompresión, y de 18 horas si hiciste buceo repetitivo durante varios días, antes de volar. Es parte de lo que hay que tener en cuenta apenas terminás; lo desarrollamos en qué no hacer después de bucear.
En resumen
Nada de esto es para asustarte. Es para lo contrario: para que llegues al agua sin sorpresas y con la cabeza libre para disfrutar. Bucear bien empieza mucho antes de la primera burbuja —en cómo dormís, cómo te hidratás, qué tomás y qué chequeás.
Y hay algo que ninguna lista reemplaza: la formación. Aprender a igualar, a controlar el consumo y a no quedarte sin aire buceando es lo que convierte todo esto en hábito natural. Eso se enseña, con paciencia y en aguas tranquilas, que es justamente lo que tenemos acá en los diques de Córdoba.
Cualquier duda, escribime. Prefiero mil veces contestarte una pregunta "de más" que verte reprogramar por algo que se podía prevenir.
Fuentes
- DAN — Sinus Barotrauma — por qué no bucear resfriado ni congestionado y el riesgo de barotrauma sinusal.
- DAN Alert Diver — Drinking and Diving: Is It Safe? — alcohol, deshidratación, narcosis y el dato de la alcoholemia de 0,04 %.
- PADI — Scuba Diving and Alcohol — por qué los síntomas de resaca se confunden con los de la enfermedad descompresiva.
- DAN Europe — Hydration — cómo y cuándo hidratarse antes de bucear.
- DAN — Over-the-Counter Medications — por qué no estrenar medicamentos el día de la inmersión.
- DAN Alert Diver — The Importance of a Predive Safety Check — el chequeo previo como factor evitable de accidentes.
- DAN — Guidelines for Flying After Diving — intervalos mínimos en superficie antes de volar.
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Marcelo Marchesi, instructor de buceo FAAS/CMAS. Fecha de revision: 19 de julio de 2026.