El edema pulmonar por inmersión (IPE, por sus siglas en inglés; también llamado SIPE o edema pulmonar inducido por natación) es una de esas cosas que sorprenden porque pueden aparecer en personas sanas, sin antecedentes conocidos, en medio de una salida normal. No es lo primero en lo que pensás cuando armás el equipo, pero conocerlo te da una herramienta enorme: la de reconocerlo a tiempo. En esta nota te contamos qué es, por qué se produce y qué hacer, siempre apoyados en una fuente médica seria.
Antes de seguir, una aclaración importante: este contenido es informativo y divulgativo, y no reemplaza la consulta con un profesional. La aptitud para bucear —y la decisión de volver al agua después de cualquier problema respiratorio— la toma siempre un médico, idealmente de medicina hiperbárica. Si querés entender el panorama general, empezá por salud y buceo: quién puede bucear.
¿Qué es el IPE (o SIPE)?
DAN (Divers Alert Network) describe el edema pulmonar por inmersión como una condición que aparece durante la actividad en el agua y que se presenta con disnea (falta de aire), hemoptisis (tos con sangre) y dificultad respiratoria. También se lo conoce como edema pulmonar inducido por natación, porque no es exclusivo del buceo con equipo: puede darse también en quienes nadan o hacen snorkel.
Lo que lo vuelve particularmente engañoso es que, según el caso documentado por DAN, puede presentarse en un buzo nuevo y sano, sin que nada lo haga prever. Por eso la mejor defensa no es "descartarlo porque te sentís bien", sino saber cómo se siente para poder actuar rápido.
Cómo se produce en el cuerpo
El mecanismo que describe DAN es fisiológico y bastante lógico una vez que lo entendés. Al sumergirte, el cuerpo redistribuye la sangre desde la periferia (brazos y piernas) hacia el centro del cuerpo, lo que genera un mayor volumen sanguíneo en el tórax. Dicho simple: queda más sangre concentrada en la zona del pecho de lo habitual.
Sobre eso se suma otro factor. Según DAN, cuando aumenta la resistencia respiratoria, las presiones en la vasculatura pulmonar se elevan. Si esa presión sube lo suficiente, puede producirse lo que se llama una falla por estrés de los capilares pulmonares: los vasos más finos del pulmón no toleran la presión y dejan escapar líquido desde la vasculatura hacia el interior de los pulmones. Ese líquido, donde debería haber aire, es justamente el edema. Y explica por qué la persona siente que le falta el aire aunque esté respirando.
Cómo se siente: las señales en el agua
En el caso reportado por DAN, los síntomas fueron disnea severa y fatiga, hemoptisis (tos con sangre) y crepitantes respiratorios audibles (esos ruidos húmedos al respirar). Traducido a lo que podés notar vos o un compañero:
- Falta de aire que no cede aunque bajes el ritmo o descanses.
- Cansancio desproporcionado para el esfuerzo que estás haciendo.
- Tos, y en particular tos con sangre.
- Ruidos al respirar que antes no estaban.
La clave acá es no minimizar. Sentir que te falta el aire dentro del agua nunca es "normal". Si aparece cualquiera de estas señales, se corta la actividad. Tener claras estas señales es parte de lo que se entrena en un curso de primeros auxilios DAN: reconocer y reaccionar, no diagnosticar.
Factores de riesgo que conviene conocer
DAN menciona varios factores asociados al IPE. Entre ellos:
- Agua fría. Un dato nada menor para quienes buceamos en diques y agua dulce, donde la temperatura suele ser baja.
- Ejercicio. El esfuerzo físico durante la inmersión.
- Aumento de la presión o resistencia respiratoria, ya sea por el regulador o por el snorkel.
- Un traje de buceo ajustado, como posible factor contribuyente.
Además, DAN señala que la hipertensión es un factor contribuyente conocido. Este punto conecta directamente con por qué el control médico previo importa tanto: hay condiciones de base que cambian el panorama y que muchas veces el buzo ni sabe que tiene. Por eso insistimos con el certificado médico para bucear y con trabajar la aptitud física para bucear de forma seria.
Como referencia, el caso que documenta DAN ocurrió en agua a 18 °C (65 °F), con un traje de 7 mm. No son cifras "de peligro" ni un umbral: son simplemente las condiciones de ese episodio puntual.
Qué hacer si aparece en una salida
Acá lo importante es la secuencia, y DAN es claro. El reconocimiento temprano y la salida del agua son fundamentales: lo primero es sacar a la persona del agua de forma segura. Después, si hay oxígeno disponible, debe administrarse. Y en todos los casos debe buscarse atención médica.
Un punto que DAN remarca y que no hay que pasar por alto: la persona tiene que ser evaluada médicamente por otras condiciones que se presentan de forma parecida, como un evento cardíaco. Es decir, "parece un IPE" no alcanza: los síntomas se solapan con cosas más graves, y solo un profesional puede distinguirlas. Por eso el traslado y la consulta no son opcionales, aunque la persona parezca mejorar.
En el caso documentado, los síntomas empezaron a mejorar unos diez minutos después de salir del agua, aunque la hemoptisis persistió alrededor de seis horas más. Esa mejoría inicial es tranquilizadora, pero no reemplaza la evaluación médica.
Después del episodio y la vuelta al agua
DAN indica que la resolución típica del IPE ocurre dentro de las 24 a 48 horas. La buena noticia es que suele resolverse; la contracara es que, según DAN, el IPE puede volver a ocurrir. Por eso hace falta una evaluación médica antes de siquiera hablar de volver a la actividad.
Vale una aclaración honesta: el artículo de DAN sobre este caso no clasifica de forma explícita al IPE como una contraindicación relativa ni absoluta para bucear. Lo que sí deja claro es que la decisión de volver al agua no se improvisa ni la toma el buzo por su cuenta: pasa por el médico. Y esto encaja con la filosofía de la escuela: nosotros no damos aptos médicos, acompañamos y formamos; la evaluación de si podés bucear, y de si podés volver después de un episodio así, la hace siempre un profesional, idealmente de medicina hiperbárica.
Marcelo Marchesi, instructor de buceo FAAS/CMAS. Revisión: septiembre de 2026.
Fuente: DAN (Divers Alert Network), Immersion Pulmonary Edema (IPE) in a New, Healthy Diver.
Contenido informativo con fines divulgativos. Ante dudas médicas o de aptitud para bucear, consultá a un profesional.